Supongo que se me acabó el tiempo para contar balas, y darme cuenta del poco valor de mis palabras.
Todos los días te escribo, te hablo, te pienso... pero no me lees, ni me ves ni me escuchas. Te extraño, siempre.
Sí sí, te extraño blah blah... ya mátate.
K.
0 lamen:
Publicar un comentario en la entrada